
La noche en que la iban a secuestrar, Andrea Serrano se despertó a las 9 de la noche después de una larga siesta, para llamar al chofer que la llevaría a la fiesta. Había soñado que caminaba por la pista de baile, en donde era en centro de atención, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió ansiosa y preocupada. 'Sus sueños siempre eran lo contrario a la realidad', me relató Agustina Paredes, su madre, evocando 3 meses después los pormenores de aquel sábado ingrato.

No hay comentarios:
Publicar un comentario